14 mayo 2024

60 años elaborando caramelos y cumpliendo sueños

¡Estamos de celebración! Celebramos nuestro 60 aniversario como fabricante de dulces artesanales. Una larga trayectoria que hoy nos posiciona como una marca consolidada en la industria alimentaria de Navarra, además de ser un referente en el sector del caramelo “premium” a nivel nacional. 

Somos mucho más que una fábrica de caramelos. Nuestro motor son los sueños, los nuestros y los de las personas que nos rodean, que nos llevan a desarrollar y elaborar continuamente nuevos caramelos.

Ejemplo de ello son los dos nuevos hitos que hemos alcanzado en este último año: por un lado, la adquisición de las emblemáticas marcas de caramelos de café con leche ‘Dos Cafeteras’ y ‘La Cafetera’ y por otro lado, el desarrollo del primer caramelo nanotecnológico del mercado, una pieza funcional con principios activos saludables.

Ampliamos nuestra oferta con estos nuevos caramelos que se unen a nuestras recetas más clásicas y tradicionales -los dulces con piñones, las cremas, los de chocolate y café con leche, los ecológicos y los sociales- así como los caramelos tolerantes y sin azúcar -afrutados y mieles- BE4.

Crecemos y crecen también nuestro sueños en forma de caramelos. ¿Seguimos soñando juntos? 

Por cierto, ¿te contamos un secreto? Muy pronto os contaremos novedades, tenemos muchas sorpresas y muchas cosas bonitas para ti.

El caramelo con piñones: el primer dulce de El Caserío

Nuestra trayectoria comienza en 1964 de la mano de un tafallés, Jesús Ramírez: fundador y el primer maestro caramelero de la empresa. Ramírez, que regentaba una pastelería en Tafalla (Navarra), viajó a Francia para conocer de primera mano las técnicas pasteleras más innovadoras del país galo para recrearlas después en su negocio. Durante este viaje estalló la Guerra Civil, impidiéndole volver a casa, y fue acogido en un caserío del país galo. Fue a su regreso a Tafalla, tras la guerra, cuando decidió crear una fábrica con un diseño que se asemejara a aquel caserío que lo acogió durante años en Francia y donde aplicar lo aprendido en repostería. 

Ubicada en pleno corazón de Tafalla, la fábrica se convirtió en un importante icono en la vida cotidiana de muchos vecinos. Muchos de ellos recuerdan el olor tan característico, “rico y dulce”, que producía su actividad y que se extendía por las calles de la localidad o porque algún familiar trabaja en sus instalaciones. Si bien al inicio el reconocimiento de la marca era local, más tarde el caramelo de piñones -el primer producto y más emblemático de El Caserío- abrió a la empresa camino en el resto de España. 

Este dulce nació de la idea de Ramírez de reutilizar los piñones sobrantes de una campaña de turrones de Navidad, mezclándolos con masa caramelizada. Un caramelo que conquistó el paladar de los españoles logrando que la marca de Caramelos El Caserío creciera y fuera conocida por hasta 3 generaciones. Una trascendencia generacional que se debe, principalmente, a que muchas personas han crecido con este caramelo que les regalaban sus abuelos y abuelas durante su niñez. De esta manera, El Caserío se ha convertido en una marca que hoy la sociedad vincula a los recuerdos, a la infancia y a momentos felices. 

El Caserío en la actualidad

Desde 2007 la fábrica está ubicada en el polígono industrial La Nava de Tafalla y está dirigida por Ramón San Martín, Director General de la compañía durante los últimos 13 años. Con una plantilla de 34 profesionales en fábrica, elaboramos hasta 20 gamas de caramelos; productos que sobresalen en el mercado, algunos por su carácter artesanal y de calidad y otros por su fórmula innovadora. Estos caramelos son distribuidos por toda España y son exportando a más de una decena de países de cuatro continentes

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